lunes, 29 de octubre de 2012

Pedro Luis Ferrer.


DESCARGA: La “descarga” es una expresión espontanea, informal, un desahogo, un dejar fluir emociones o ideas.

Descarga II: Donde comparto mi entusiasmo por la obra de Pedro Luis Ferrer y digo que lo que lo convierte en un tipo realmente importante es su condición de músico, de muy buen músico.

    
“Murió Pedro Luis Ferrer,
murió gordo como un cerdo,
murió sin saber por qué,
murió por  no estar de acuerdo.”
                   (Epitafio anónimo)

Cuentan que por allá por  los años 70 o principio de los 80, un grupo de artistas, bohemios, jodedores (o todas juntas en el mismo ser), que se reunían en la  heladería Coppelia, en la Habana, se dedico escribir “epitafios” a personas del mundillo artístico y cultural. Estos epitafios, perduran en tradición oral (no se si alguien los recopiló), como de autor anónimo, pues aunque las autorías fueron un secreto a voces en esa época, nadie estaba en capacidad de asumir públicamente la responsabilidad por la dureza de las afirmaciones. Punzantes, perversos algunos, terribles siempre; también resultaron en su inmensa mayoría tremendamente acertados en revelar características de los destinatarios.

En el caso de Pedro Luis Ferrer, el autor, cual pitonisa afortunada, acierta en tres aspectos importantes: el sobrepeso, la capacidad de disentir (con respeto, con altura, sin “jiña”, pero con absoluta contundencia) y de plantear interrogantes complejas. Este, como todo vituperio que se respete, deja por fuera las virtudes más glamorosas del destinatario y en consecuencia hace caso omiso del único atributo por el que en verdad este señor es un personaje imprescindible en la vida cubana de este fin y principio de siglo: Su condición de músico.

Músico: ese es el mejor sustantivo que encuentro para definir a Pedro Luis Ferrer.  Musico “de la gorra a los spikes”. Músico, en la inmensidad que puede alcanzar esa palabra. Quien no lo conozca y quiera tener una idea de lo que estoy diciendo que haga doble click aquí. Encontrará el Romance de la niña mala: una guitarra, una voz y una historia. Nada más y nada menos. Con un tema como ese, muchos cantantes se sentirían satisfechos, pero con este tema Pedro Luis solo estaba empezando.
Iniciado en el rock, Pedro Luis ha transitado por diversos géneros como cantante, compositor o instrumentista. Perdón, como sobresaliente cantante, fantástico compositor o brillante instrumentista. A cualquier cosa que haya hecho se le puede poner un adjetivo elogioso, póngale el que sea de su gusto. Escuche esto: La tarde se la puesto triste. Como si fuera guaguancó, pero con tambores batá, los coros son otra moña y la voz es… su voz. (OJO: Debido a que la obra de Pedro Luis se dejó de difundir en Cuba a partir de su postura independiente y crítica, conocemos lo que ha creado en los últimos veinte años mediante el traspaso de mano en mano de grabaciones hechas en su estudio  o en presentaciones en vivo; ese material ha sido colgado en internet por algún admirador. Esa es la causa de las imprecisiones en los títulos de muchas de sus canciones, este es uno de ellos).

Ahora, si musicalmente este hombre es un monstruo, póngale atención a la letra del anterior tema o a este: Espuma y arena. Como para dedicarlo ¿no? No voy a cae en el recurrente cliché de calificarlo como “poeta”, pero por ahí más o menos va la calidad de muchas de las letras de las canciones que compone este señor.

Canción “protesta” o “social” se llamó en Suramérica a ese movimiento espontaneo de cantautores que desarrollaron temáticas relacionadas con situaciones sociales o injusticias.  Pedró Luis se ajusta perfectamente a esa denominación y tiene una coherencia admirable en ese sentido. En muchas de sus canciones hay un aire de denuncia y “protesta”, que es mucho más efectivo porque no es melodramático y plañidero sino que está atravesado por el humor. Ironías, sutiles toques, combinadas con una eficaz descripción de situaciones o analogías puestas ahí, para el que entienda. Un ejemplo: Como viviré, mi cholita. Y otro: Tengo un amigo palero. Denuncia pura y dura con ironías y sarcasmos “…ahora lo estoy despidiendo porque se va para angola”.   Interesante metáfora que pone en la misma persona al “combatiente internacionalista” exaltado por el gobierno y el marginal menospreciado. Eso merecería una descarga aparte, pero sería una descarga muy política y la política pura se convierte en pura pendejada con excesiva frecuencia. Sigo con la música.

Uno de los primeros temas con que Pedro Luis Ferrer fue reconocido en Cuba fue La vaquita Pijirigua. Retoma el hilo de la tradición humorística que tiene larga presencia en la música tradicional cubana (recordemos aquello de “… camarones cómo están los mamoncillos / mamoncillos dónde están los camarones / que la tropa se me ponga calzoncillos / pa que no haya que lavar los pantalones…”).  Como me gusta hablar español es otro tema emblemático de esa veta jocosa.

No me voy a defender es una declaración ética, una interpelación no solo al gobierno sino a la sociedad que naufraga en la doble moral impulsada desde el estado e incubada en el temor. Sin heroísmos histriónicos ni suicidios, “simplemente”, no desde lo que “usted” debe hacer, sino desde lo que “yo” he decidido. “No me voy a defender / del diablo cuando se acerque / cuando me ponga en el fuego / me quemaré simplemente...”

La censura impuesta a Pedro Luis en Cuba, unida a su decisión de permanecer en la isla, ha hecho que su obra no esté disponible en la misma medida en que lo está la de otros autores. Me hubiera gustado compartir aquí Tataito, Ananá Oye, Mario agué y algunas otras, pero no las encontré. Si pude encontrar Son de la suerte esdrújula.

Pedro Luis es un hombre con ideas de eso que han llamado de izquierda. A algunos eso les fastidia, a otros les agrada y a otros les resbala. Sobre esos temas se puede discutir mucho. Para mi, Pedro Luis Ferrer es un hombre coherente, cuyos actos coinciden generalmente con sus palabras. No es un Dios, no es un héroe, no es traidor. Es un músico. Y al final, a mi no me importa lo que sea. Todo lo que pueda ser es contingente. Importa su obra. Importa que es músico, “tronco e músico”.

Y apago el tabaco. Se acabó la descarga de mi parte. El que quiera descargar puede hacer click en comentarios.

martes, 2 de octubre de 2012

LA DESCARGA.


Descarga primera: donde expongo la sinrazón de la descarga y advierto que puede seguir lloviendo.

La “descarga” es una expresión espontanea, un desahogo, un dejar fluir emociones o ideas. Si bien el termino parece haber nacido en el mundo de los músicos, contexto en el que lo recoge el Diccionario de la Real Academia  Española  (… Actuación musical, espontánea o programada ... ante un público reducido), pronto fue usada en otros ámbitos. No sé si la vocación jazzística de tantos músicos cubanos tuvo que ver  con esta práctica, pero lo cierto es que resulta normal que varios músicos se reúnan entre sí o con pocos amigos para “descargar”, es decir, improvisar, tocar lo que se les venga en ganas sin mayor ensayo o compromiso. De ahí debe haber nacido la costumbre de llamar descarga al momento en que a un instrumentista hace un solo dentro de un número. O quién sabe de dónde lo apropiaron, el caso es que ahí está el síndrome de la descarga. Y anda regado por el mundo, en el corazón de todos los cubanos que un día “cogieron su hembra, su apero y su arreo” y siguieron “el camino del pueblo hebreo” en busca de “otra luna”.

Siguiendo esa línea,  cualquier charla llena de espontaneidad y simpatía es una descarga. El día en que uno está con una predisposición especial para compartir sus ideas y emociones, pues uno está descargoso. Descargar es abrirse a lo improvisado, lo sincero, lo creativo. Ojo: también se le llama descarga al  regaño, recogido por la que “limpia, fija y da esplendor” como acción de reprender. En ese caso también refiere a algo espontaneo, improvisado, a un desahogo, pero de rabia y de disgusto y en verdad ese tipo de “descarga” no es simpática y no le dedico más espacio.

Descargarle a una mujer es desplegar todas las habilidades de seducción, especialmente las verbales, en busca de lograr su conquista o por lo menos hacer un divertido intento. También es sinónimo de afición: se le descarga al ajedrez, a los libros, a la filatelia… a lo que a cada quien le guste, siempre con la condición de que el acto implique un poco de pasión.

Me gusta el término descarga.  Las frustraciones, las alegrías, las ideas, las visiones, las pasiones lo cargan a uno. Esa carga, aun la positiva, agota. Es necesario liberar eso, descargarse, descargar. Nada más sabroso, sano, gratificante que encontrar una guitarra, un piano, una mujer, unos amigos con los que descargar lo que se amontona en la cabeza, en el corazón o en cualquier parte de nuestra frágil humanidad. Contar la novela que no has escrito, las vidas que no has vivido aun, las pasiones que te inundan, las tristezas que te tocan, las ilusiones, las fantasías, los caminos que podrían ser.

Si, por ejemplo, suena un nombre: “María”;  en la descarga puede ser Michael Jackson, niño y negrito aun, cantando como un dios y después,  la guitarra de Carlos Santana y el coro que repite “maría, maría…” que hace crossfade con el “ave maría” entonado por Luciano Pavaroti. De ahí caemos en la novela de Jorge Isaac, se pasa por María Magdalena, quizás la única puta que todos nombran con respeto, se navega con Cristóbal Colón en la Santa María y se aterriza otra vez en La Habana, en el barrio Jesús María, en la Habana Vieja de todos los amores. Una descarga tras la fugacidad de un nombre. ¿Qué queda de todo eso? Nada. La descarga no pretende dejar nada, aunque siempre perdura el vestigio de una ruta, la ilusión de un camino que después, quizás, el descargoso se atreva a recorrer. Y si no lo recorre no importa, esas vidas posibles también son nuestra vida.

La descarga no es rigurosa, pulida ni perfecta. No es académica, verificable, justa o mensurable. Mañana no hay que ser coherente con lo que se diga hoy. La descarga es.. solo es. Aspira a tener unos destellos, un instante compartido, un chispazo y ya. La descarga no es rentable, no tiene plan ni calendario. La descarga es una terapia, una mesa de trueque, una fogata. Arrímese si gusta o escape.  Advertido está, si se asoma por aquí corre el riesgo de encontrar una  “descarga”.




lunes, 24 de septiembre de 2012

APATRIDA.




La patria es una ramera
vendida al peor postor.
Es remedo de folclor.
es discursito “ripiera”.
Es también la ventolera,
la nostalgia de arreboles,
o quizás los caracoles
que nos regalo un amor.
La patria es el sabor
arcaico de unos frijoles.

Ah patria, patria, carajo
que te me has vuelto sabores
el mar con unos colores
o el olor de un pan con ajo.
Ay patria, que es desparpajo,
es mujer de ron y luna,
es la mirada gatuna
de una muchacha en La Habana,
es un gallo en la mañana,
es diciembre y aceituna. 

domingo, 23 de septiembre de 2012

Un soporte a los argumentos expuestos en mi articulo "Los cubanos y la paz en Colombia"

En el articulo de referencia no puse hipervínculos, que permitieran leer otros documentos referidos en el mismo, incluido el articulo de Raúl Rivero que motivara la reflexión. Ahora enmiendo ese error y reproduzco además un fragmento del libro de memorias de Alvaro Uribe Velez, el cual es citado a partir de en un articulo de la revista Semana.

En esencia el fragmeto narrado por Uribe Velez da fe de lo planteado en el articulo referido: 1- Que los gobernantes colombianos, incluyendo al mas apasionado de la "derecha", han sostenido cordiales relaciones con La Habana. 2- Que lo han hecho porque el gobierno cubano les ha resultado un mediador útil.

Para que puedan juzgarlo con su propio criterio reproduzco en extenso la cita.

"Una llamada desde la Habana 

Fidel Castro medió en el escándalo por la captura de Rodrigo Granda en Venezuela.

“–¿Uribe? 

–¿Sí? 

–¡Aaaah! ¡Sabía que ibas a estar despierto! ¡Eres un ave nocturna como yo! 

Era la voz de Fidel Castro. 

El presidente Castro y yo nos llevábamos muy bien –para sorpresa de algunos, y en los últimos años habíamos hablado en varias ocasiones(…) Aquella noche de 2005, el presidente Castro llamaba en carácter de pacificador. Al oír su voz comprendí la importancia de la llamada. Chávez tenía en él un modelo a seguir, y su influencia en Venezuela era enorme…Escuchaba en la cama mientras Lina dormía a mi lado. Habló durante más de 30 minutos, interrumpiéndose solo para preguntar: –¿Todavía estás ahí, Uribe? 
Justo antes del amanecer abordó el motivo de su llamada. Tenía una idea para resolver la situación (de la captura en Venezuela de Granda): ambas partes debíamos concentrarnos no en lo que había sucedido, sino en el futuro; Venezuela se comprometería a mejorar el patrullaje de sus fronteras, y Colombia declararía su intención de no realizar otra operación como la de Granda(…)Pocos días después de nuestra conversación, Lina y yo recibimos, en nuestra casa de Rionegro, una visita secreta del viceministro de Relaciones Exteriores de Cuba y de su embajador en Bogotá. Traían una carta del presidente Castro, en la que –con una redacción impecable– exponía en detalle el marco para desactivar la crisis. Di mi opinión a los cubanos y al día siguiente viajaron a Caracas con la respuesta”.


sábado, 22 de septiembre de 2012

El blog de Jorge Alejandro Camacho: EGO

El blog de Jorge Alejandro Camacho: EGO

EGO



  

Como el profeta me paro
en la roca junto al mar.
Me paro, como a soñar,
con paciencia, con descaro.
No soy luz, yo no soy faro,
nadie me dirá maestro.
Nada soy, yo nada muestro.
Es esa mi libertad:
vivo según mi verdad,
mi mundo es mío, no es nuestro.

Un poema en la voz de su autor: Eliseo Diego

Lo encontré en  palabra virtual y lo comparto.

Poema en audio: El general a veces nos decía de Eliseo Diego por Eliseo Diego

martes, 18 de septiembre de 2012

LOS CUBANOS Y LA PAZ EN COLOMBIA.

En un reciente artículo Raúl Rivero expresaba su reticencia al hecho de que Cuba fuera garante de la paz en Colombia. En ese artículo vuelvo a ver un error esencial que reiteradamente cometemos los cubanos cuando analizamos los avatares de otros desde la perspectiva de nuestros propios dolores. “Los que usan la guerra para gobernar no pueden avalar la paz de nadie”- afirma en su conclusión el poeta. Nada más alejado de la verdad. El gobierno cubano gobierna como se le viene en ganas y al gobierno colombiano solo le interesa la utilidad que pueda brindarle. En cuanto a la utilidad Cuba, por un largo tiempo, ha sido un intermediario útil y serio en los conflictos de los gobiernos colombianos con sus guerrillas. Incluso el ultraderechista Álvaro Uribe sostuvo una inmejorable relación con La Habana, aunque ahora exprese preocupación por la participación de Cuba y Venezuela en el proceso. 

El principal argumento que expone Rivero para inhabilitar a Cuba como garante es la cercanía histórica del gobierno cubano con las FARC. Bueno, eso de “cercanía” es un eufemismo. La complicidad o patrocinio de Cuba hacia el accionar de las FARC es precisamente el mayor activo que tienen como garantes de este proceso de paz. Las FARC creen en el gobierno cubano. Y el gobierno Colombiano cree en su seriedad. Nadie mejor para jugar ese papel. Que a los cubanos nos de rabia ver al diablo haciendo hostias es otro asunto. 

A los cubanos nos cuesta entender que el gobierno de la isla tiene una forma de actuar ante los cubanos y otra forma de actuar ante los gobiernos. Se puede ser un negociador serio (hasta donde los estados suelen ser “serios”) en las relaciones internacionales entre estados y un represor ante su propio pueblo. La verdad es que a los gobiernos del mundo les importa un rábano lo que nos pase a los cubanos. El gobierno cubano les sirve o no les sirve y punto. Todas las posiciones de todos los gobiernos tienen que ver con sus propios intereses y no con las necesidades de los cubanos, lo ético o lo justo no pesa nada en este asunto. Esa es la real politik

La paz se hace entre enemigos” ha dicho el presidente colombiano. Y esa frase de Perogrullo es necesaria, porque hay muchos opinando desde idílicos “deber ser”, olvidando que esta es una guerra terrible, larga y sucia. En la misma todos los actores han violado los principios del derecho internacional humanitario. Quienes sean garantes en el proceso tienen que ser de la confianza de los “enemigos”. Por eso están Cuba con Venezuela por un lado y Noruega con Chile por el otro. Noruega tiene una importante experiencia y credibilidad en eso de ser mediador, lo cual lo hace un actor relevante, a pesar de las distancias físicas y de intereses. Ojalá resulte. No hay garantías. 

Personalmente creo (y ojalá no crea con las ganas, riesgo siempre presente) que hay alguna seriedad en este proceso, que hay posibilidades. Los mismos planteamientos de las FARC han cambiado sustancialmente y se aproximan a lo que la sociedad colombiana y el mundo contemporáneo pueden aceptar. Digo “se aproximan” comparando con posiciones de la anterior negociación. Desde luego nada está hecho, la negociación está por realizarse, los puntos de desencuentro son muchos y difíciles de salvar, por lo cual hay innumerables posibilidades de fracaso. Pero hay también posibilidades de éxito y quitarle actores al desangre de este país es algo por lo que vale la pena correr riesgos. 

La frase “tragarse sapos” en Colombia refiere ese acto en el que alguien se aguanta estoicamente situaciones que no comparte o le disgustan. Cuando alguien se traga un sapo lo hace en procura de un bien mayor, siempre obligado por una circunstancia. Este proceso de paz para ser exitoso necesita convertirse en un banquete de sapos. Cada una de las partes ya ha comenzado a ingerir los que les corresponde, pero faltan una buena cantidad. La recompensa por ese ingrato festín sería el desmonte de una guerra interna que mata, mutila y enferma a miles de colombianos humildes (de cualquier bando que empuñen el fusil, los que combaten y mueren siempre son los pobres) y además se consume una descomunal tajada del presupuesto nacional. Aquí estamos en una situación donde es pertinente invertir una manoseada frase de José Martí y clamar porque no se gaste en pólvora lo que hace falta para pan. Para lograr el propósito de lograr la paz en una de las tantas guerras que vive Colombia, también los cubanos tendremos que tragar algunos batracios.

Por otro lado no podemos creer mansamente que Cuba accede a estar en ese juego por “intereses, compromisos, complicidades de los cubanos con los guerrilleros colombianos” como sugiere Rivero. El gobierno cubano (que por comodidad y síntesis en este artículo en ocasiones denomino de manera imprecisa como Cuba) llega a esta mesa por sus propios intereses. Cuba fomentó el movimiento guerrillero en Centro y Suramérica cuando le convino y fomenta la paz (desde los acuerdos de paz en el Salvador) por el mismo motivo: sus intereses. Los movimientos insurgentes han sido usados por La Habana en estricto apego a las necesidades de La Habana, de nadie más. En estos momentos de penuria los dirigentes cubanos solo piensan en la sobrevivencia de su predominio en la isla. Aquí, en el juego de garantes de la paz ganan espacio político, reconocimiento y quien sabe que otro favorcillo por debajo o por encima de la mesa. Tal vez hasta sinceramente quieran buscarle alguna salida a sus amigos guerrilleros ante la perspectiva de que la toma del poder no es una opción que se avizora como posible por la vía de las armas; pero primero lo primero: ellos mismos, no nos engañemos. Si para ello tienen que sacrificar a sus viejos amigos, pues así lo harán. Remember caso Ochoa y los hermanos La Guardia. 

Para los colombianos llegar a la paz será un camino largo, doloroso y complejo. Las posibilidades de fracaso son altísimas, los obstáculos a salvar monstruosos, los enemigos internos de la paz que se lucran de la guerra son muchos y la necedad de los humanos infinita. Por este conglomerado de circunstancias y ante varios artículos que de una u otra forma se muestran reticentes ante la participación de Cuba como garante del proceso de negociación entre el gobierno colombiano y las FARC es que pido a los cubanos que “descastricemos” estas negociaciones. El gobierno cubano puede jugar un rol benéfico en el proceso de diálogos y aportar a una solución negociada del conflicto. Y tal vez con ello reciba algún beneficio, de cualquier tipo. Traguemos ese sapo amargo como una ofrenda por las vidas que salvaría la paz. Confiemos en la sagacidad de los gobernantes colombianos y en su capacidad de hacer una negociación útil para su gente. Aportemos en la creación de un estado de opinión positivo para la paz. No sé si ese estado de opinión sirva de algo, pero a veces la opinión facilita rutas. Tampoco sé, sinceramente, si es mucho pedir. Creo que la generosidad con que los colombianos han acogido siempre a los cubanos, merece un gesto de parte nuestra. Entendamos que un fracaso de este intento de paz perjudica a todos los que participan en ellas, incluyendo a los garantes interesados, pero sobre todo perjudica a los millones de colombianos que cada día corren el riesgo de ser un “daño colateral” del conflicto armado. 

Desde esta perspectiva, si las negociaciones de la paz en Colombia resultan exitosas “los que usan la guerra para gobernar” avalarán la paz y los cubanos nos tragaremos ese sapo. Algunos lo tragaremos hasta con alegría o al menos con alivio, pensando en el horror que deja atrás Colombia con semejante paso.

lunes, 2 de abril de 2012

DIATRIVA.

Yo vengo de donde voy,
es decir, desde la nada.

No es ocaso ni alborada
no es un sueño, solo estoy.

La necedad es un hoy
que nunca será mañana.

El mañana es la malsana
tentación de eternidad.

Lo eterno es la vanidad
que no acepta lo que soy.